Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de mayo de 2012

Plaza Mayor, Madrid



Entre las aportaciones más singulares del urbanismo español a la general historia de la ciudad, se encuentra, sin duda alguna, la Plaza Mayor de ordenada arquitectura. Sus orígenes y definición formal no resultan muy claros hasta los años finales de la Edad Media, siendo desde el siglo XVI una realidad urbana que dio lugar a una serie ininterrumpida de modelos y variantes.

La difícil situación económica y el descenso demográfico que tuvieron lugar en la España de ese siglo impidieron el desarrollo de programas urbanísticos y la fundación de nuevas ciudades. Los ayuntamientos promulgaban ordenanzas municipales que velaban por el ensanche y el alineamiento de las calles, la pavimentación del viario y el saneamiento de alcantarillas. Pero el ennoblecimiento urbano solo alcanzará su plenitud con la apertura, en el corazón del caserío, de la emblemática Plaza Mayor, un espacio público de estructura rectangular y cerrada, con soportales para resguardar de las inclemencias a comerciantes y compradores.

Los nuevos barrios de las ciudades españolas fueron concebidos con un trazado de cuadrícula, tipo urbano, usado en España desde la Edad Media. La Plaza Mayor fue concebida como un espacio regular, destinado a albergar reuniones de carácter popular, a servir de mercado y también a aliviar el problema del alojamiento que sufría por entonces la capital mediante sus cinco pisos de viviendas. Esta función pública es una calidad esencial de las plazas barrocas españolas, que las diferencia del sentido aristocrático o eclesiástico predominante en otros ejemplos europeos. La Calle Mayor adquirió también en esa etapa un gran apogeo, gracias sobre todo al comercio, ya que al igual que la Plaza Mayor poseía en España un carácter totalmente civil, siendo en las plazas y calles marginales donde se levantaban los edificios religiosos.


Los orígenes de la plaza se remontan al siglo XV, cuando en la confluencia de los caminos (hoy en día calles) de Toledo y Atocha, a las afueras de la villa medieval, se celebraban en este sitio, conocido como Plaza de Arrabal, el mercado principal de la villa, construyéndose en esa época una primera casa porticada o lonja, para regular el comercio en la plaza.








En 1580, tras haber trasladado la corte a Madrid, Felipe II encargó el proyecto de remodelacion, en 1581, a Juan de Herrera, comenzándose el derribo de las casas de  manzanas ese mismo año. La construcción del primer edificio de la plaza , la Casa de la Panadería comenzada en 1590 a cargo de Diego Sillero en el solar de la antigua lonja. En 1617 Felipe III encargó la finalización de la obra a Juan Gómez de Mora , quien concluiría la plaza en 1619. 


La Plaza Mayor ha sufrido tres grandes incendios en su historia, el primero de ellos en 1631, encargándose el mismo Juan Gómez de Mora de los trabajos de reconstrucción. El segundo de los incendios ocurrió en 1670, siendo el arquitecto Tomás Román encargado de la reconstrucción. El último de los incendios que arrasó un tercio de la plaza, tuvo lugar en 1790. Se encargó las tareas de reconstrucción a Juan de Villanueva, quien rebajó la altura del casería que rodea la plaza de cinco a tres plantas y cerró las esquinas, habilitando grandes arcadas para su acceso. Las obras de reconstrucción se prolongaron hasta 1854, continuándose, tras la muerte de Villanueva, sus discípulos Antonio López Aguado y Custodio Moreno.


En 1848 se colocó la estatua ecuestre de Felipe III en el centro de la plaza, obra de Juan de Boloniay Pietro Taca. En 1880 se restauró la casa de la Panadería . En 1921 se reformó el caserío, trabajo a cargo de Oriol. En 1935 se realizó otra reforma, llevada a cabo por Fernando García de Mercadal. En los años 60 se realiza una restauración general que la cerró al tráfico rodado y habilitó un aparcamiento subterráneo bajo la plaza. La última de las reformas de la Plaza Mayor, llevada a cabo en 1992, consistió en la decoración mural, obra de Carlos Franco (Casa de Panadería) que represeta personajes mitológicos como la diosa Cibeles.


En la parte superior centrada de la Casa de la Panadería se encuentra labrado en piedra un blasón con las armas de Carlos II. Dada las ausencias de las armas de Portugal, puede deducirse que la realización del escudo es posterior a 1668, fecha en la que la corona española reconoció la independencia de Portugal.








El Arco de Cuchilleros es la más famosa de las nueve puertas de acceso a la Plaza Mayor de Madrid, y está situada en la esquina suroeste de la plaza. La considerable altura de este arco se debe al gran desnivel que existe entre la Plaza Mayor y la Cava de San Miguel.


El Arco de Cuchilleros es obra de Juan de Villanueva, quien, tras en incendio de 1790 cerró completamente la plaza habilitando una serie de arcadas para su acceso. El origen de su nombre está en la calle de Cuchilleros a la que da salida, y en la que antiguamente se ubicaban los talleres del gremio de los cuchilleros, suministrando sus artículos al gremio de los carniceros, afincado dentro de la plaza. En la actualidad, tanto la Plaza Mayor, como el arco y calle de Cuchilleros son un destacado punto turístico de Madrid, donde se encuentran numerosos restaurantes y bares típicos. 


Se trata de una plaza porticada de planta rectangular, de 129 metros de largo por 94 metros de ancho, que está completamente cerrada por edificios de viviendas de tres plantas, con 237 balcones en total que dan a la plaza. Dispone de nueve puertas de acceso, de las cuales la más conocida es la del Arco de Cuchilleros, en la esquina suroeste de la plaza. En el centro del lado norte de la plaza se levanta la Casa de la Panadería y enfrente suyo, en el lado sur la Casa de la Carnicería. En los soportales, sostenidos por pilares de granito, se alojan numerosos comercios de hostelería, por ser un importante punto turístico de Madrid, así como tiendas de coleccionismo, filatelía y numismática.








La estatua ecuestre de Felipe IIIque se encuentra en el centro de la Plaza Mayor fue comenzado por el escultor Juan de Bolonia, y terminado por su discípulo Pietro Taca en 1616. Fue regalado al rey por el entonces Gran Duque de Florencia, estando inicialmente situada en la Casa del Campo.


La Plaza Mayor se convirtió desde sus inicios, no solo en el principal mercado de la villa, tanto en alimentación como de otros géneros (instalándose en sus soportales los principales gremios), sino también en el escenario de numerosos actos públicos como autos de fe, inmortalizando el pintor Francisco Ricci el celebrado en 1680, ejecuciones públicas, colocándose el patíbulo delante del portal de pañeros si la pena era de garrote, frente a la Casa de la Panadería si era de horca, y ante la Casa de la Carnicería si era de cuchillo o de hacha. 


La Plaza Mayor es actualmente un importante punto turístico, visitado por miles de turistas por año. En los locales comerciales ubicados bajo los soportales, abundan los comercios de hostelería, que instalan terrazas junto a los soportales de la plaza. Además es un espacio muy utilizado para festivales, como los conciertos que se ofrecen gratuitamente para los madrileños durante las fiestas de San Isidro. Todos los meses de diciembre se celebra el tradicional mercado navideño, costumbre que se mantiene vigente desde 1680. También se celebran todos los domingos por la mañana el mercado de filatelía y numismática. 







martes, 20 de marzo de 2012

Plaza de Oriente, Madrid

PLAZA DE ORIENTE, MADRID








La Plaza de Oriente está situada en el centro histórico de la ciudad española de Madrid. Se trata de una plaza rectangular de cabecera curvada y de carácter monumental, cuyo trazado definitivo responde a un diseño de 1844 de Narciso Pascual y Colomber, heredero de varios proyectos anteriores. Uno de sus principales impulsores fue el rey José I, quien ordenó la demolición de las casas medievales situadas sobre su solar.


Está presidida por dos de los edificios más relevantes de la capital: su contorno accidental lo delimita el Palacio Real y el oriental, el Teatro Real. Su cara norte la conforma el Real Monasterio de la Encarnación al que le fue expropiado el Huerto de la Priora para integrarlo dentro de la plaza.


Además de los citados edificios, esta plaza monumental alberga diferentes jardines histórico-artísticos y una colección escultórica, en la que se destaca especialmente la efinge de Felipe IV, considerada como la primera estatua ecuestre del mundo sujetada unicamente por las patas traseras del caballo.


La idea de realizar una gran plaza junto al Palacio Real de Madrid se remonta al siglo XVIII, con el proyecto de Juan Bautista Sachetti, uno de los arquitectos del edificio , de situar una zona ajardinada en su parte oriental. 


Durante el reinado de José Bonaparte, que se extendió entre 1808 hasta 1813, se realizaron las primeras demoliciones en el entorno del palacio, dentro de un plan urbanístico de apertura del viario para toda la ciudad. 







Al impulso de Fernando VII se debieron las nivelaciones de tierras, el inicio de algunos edificios del contorno de la plaza y el derribo del Teatro de los Caños del Peral. Su proyecto, diseñado en 1817 por Isidoro González Vélazquez, tenía como eje principal la construcción de un teatro (el futuro Teatro Real) en el lado opuesto del palacio. Las obras de este coliseo comenzaron en 1818 y fueron dirigidas hasta 1831 por Antonio López Aguado, responsable de su trazado.


En 1836, durante el reinado de Isabel II se tomó la decisión de derribar los edificios comenzados en tiempo de Fernando VII y realizar un nuevo diseño, acorde con el Teatro Real. A pesar de que este edificio no se concluyó hasta 1850, su fachada occidental fue un condicionante en el trazado de dicha plaza.


En 1842 se barajó la posibilidad de realizar una plaza rectangular con cabecera curvada , cerrada por seis manzanas simétricas. Esta planta fue finalmente incorporada, aunque se redujo el número de manzanas a dos, una a cada lado del teatro.


Los jardines de la plaza han sufrido importantes variaciones a lo largo del tiempo. Hasta 1941 se disponían circularmente alrededor del monumento de Felipe IV, que ocupa el centro del recinto. En torno a la escultura del monarca estaban situadas otras 44 esculturas, correspondientes a diferentes reyes españoles, que posteriormente se redujeron a 20.


A mediados de los años noventa la plaza volvió a ser remodelada. Se sosterró la calle de Bailén que separaba la plaza de la fachada oriental del Palacio Real, para que la plaza llegara al mismo edificio, ganándose, asimismo espacio peatonal adicional alrededor del Teatro Real. 







En el centro de la plaza se encuentra un monumento a Felipe IV, considerada la obra artística más importante del recinto. Está integrada por una estatua ecuestre del monarca, realizada en el siglo XVIII por pietro Tacca y un pedestal  con diferentes motivos escultóricos y dos fuentes que datan del siglo XIX.


La estatua exuestre de Felipe IV es de bronce y está dispuesta mirando hacia el este. Fue ejecutada entre 1634 y 1640 por el italiano Pietro Tacca, al cual le enviaron como modelos dos retratos del rey pintados por Vélazquez, uno a caballo y otro de medio cuerpo. La estatua fue fundida en Florencia. El escultor contó con el asesoramiento de Galileo Galilei para que el caballo que monta el monarca pudiera mantenerse exclusivamente sobre sus patas traseras. La solución dada por el físico consistió en hacer maciza la parte trasera y hueca la delantera. Se trata de la primera escultura ecuestre del mundo con esta disposición.


La plaza alberga una colección escultórica de veinte reyes españoles, correspondiente a veinte visigodos y quince monarcas de los primeros reinos cristianos de la Reconquista. Estas estatuas, realizadas en piedra caliza, se distribuyen en dos hileras a ambos lados de los jardines centrales.


El grupo de estatuas (realizadas entre 1750 y 1753) forma parte de una serie dedicada a todos los monarcas de España mandada hacer para la decoración del Palacio Real de Madrid durante el reinado de Fernando VII. 


En un principio la idea fue que las esculturas adornaran la cornisa superior del palacio, aunque, finalmente se desistió de tal idea, siendo distribuidas, con el tiempo, por toda la ciudad, pues también se los observa en el Parque de El Retiro, en los Jardines de Sabatini, en el Parque El Capricho y en la Puerta de Toledo, y otras se encuentran en Pamplona y en Burgos.








Los Jardines del cabo Noval ocupan la parte septentrional de la Plaza de Oriente. Se extiende sobre terrenos que en su momento pertenecieron al Real Monasterio de la Encarnación que da a los jardines a través de su fachada meridional. En el lado occidental quedan delimitados por la calle de Bailén y la balaustrada que la separa de los Jardines de Sabatini, situados al norte del Palacio Real.


Los jardines de Lepanto se encuentran en el lado meridional. Como los jardines de Noval, éstos también están formados por plantaciones de plátanos de gran tamaño, además de varios cedros. Sobre ellos se alza el monumento al capitán Ángel Melger (1876 - 1909), en bronce y mármol, obra de Julio González Pola, inaugurado en 1911.


El Palacio Real flanquea el lado oeste de la Plaza de Oriente. Se empezó a construir en 1739, según planos de los arquitectos Filippo Juvara y Juan Bautista Sachetti durante el reinado de Felipe V. 


Su fachada oriental tiene una longitud de 130 metros  y 33 de alto. La conexión de esta fachada, en seis alturas con el núcleo urbano de Madrid resultó especialmente problemática, ante la existencia de un caserío de origen medieval en sus aledaños, , separando el edificio mediante una estrecha vía, actualmente conocida como calle de Bailén.






Por su parte el Teatro Real, situado en la parte oriental de la Plaza es, junto con el palacio, el edificio que más ha condicionado el trazado final del recinto. 


La decisión de construir un coliseo, en el soler del antiguo teatro de los Caños de Peral fue tomada por Fernando VII en 1817. En su diseño, el edificio se concebía como el punto de referencia de una plaza porticada, proyecto que fue abandonado cuando las obras estaban muy avanzadas, dado que desentonaba con la estética del conjunto.


El Teatro Real se inauguró oficialmente el 19 de noviembre de 1850. Ocupa una planta hexagonal irregular, a cuyos lados norte y sur se extienden dos pequeñas calles , que comunican la Plaza de Oriente con el centro histórico de la ciudad. 


Durante la remodelación de la Plaza de Oriente, en 1996, se hallaron en sus subsuelos diferentes restos arqueológicos que fueron destruidos en gran parte al considerarse de escaso valor, entre ellos los de la Casa del Tesoro (siglo XVI), sede de la administración de la Casa de Austria. Los únicos vestigios que se conservan corresponden a una atalaya musulmana del siglo XI, que se exhibe en la primera planta del aparcamiento subterráneo construido durante la reforma.





miércoles, 22 de febrero de 2012

Jardines del Retiro, Madrid

JARDINES DEL RETIRO, MADRID






El Parque del Retiro, popularmente conocido como El Retiro, es un parque de 118 hectáreas situado en Madrid. Es uno de los lugares más significativos de la capital española. 

Los jardines tienen su origen entre los años 1630 y 1640, cuando el Conde Duque de Olivares le regaló a Felipe IV unos terrenos de su propiedad y pensados para el recreo de la Corte en torno al Monasterio de los Jerónimos de Madrid. Con la reforma del Cuarto Real que había junto al Monasterio se inició la construcción del Palacio del Buen Retiro. Aunque esta segunda residencia real iba a estar en lo que en aquellos tiempos eran las afueras de la villa de Madrid, no se encontraba demasiado lejos del Real Alcázar.

Bajo la dirección de los arquitectos Giovanni Battista Crescenzi y Alonso Carbonell, se construyeron diversos edificios, entre ellos el Teatro del Buen Retiro, que acogió representaciones de dramaturgos españoles del Siglo de Oro, entre ellos Calderón de la Barca y Lope de Vega. Perduran aun el Casón del Buen Retiro, antiguo salón de baile con frescos de Lucas Jordán, y el llamado Salón de Reinos, un ala del Palacio del Buen Retiro decorado antaño con pinturas de Velázquez y Zurbarán.

Los jardines se formaron al mismo tiempo que el palacio, edificándose una leonera para la exhibición de animales salvajes y una pajarera de aves exóticas. El estanque grande, escenario de espectáculos acuáticos, el estanque ochavado o de las campanillas y la Ría chica pertenecen a este período inicial.

A lo largo de la historia el conjunto sufrió modificaciones las que no siempre estuvieron planificadas, que cambiaron la fisionomía del jardín. , como el Parterre, la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro, o el Observatorio Astronómico, obra de Juan de Villanueva, bajo el reinado de Carlos IV. 




Durante la invasión francesa los jardines quedaron parcialmente destruidos al ser utilizados como fortificación por las tropas de Napoleón. Fernando VII inició su reconstrucción, abriendo una parte del jardín al pueblo. 

Tras la Revolución de 1868, los jardines pasaron a ser propiedad municipal y sus puertas se abrieron a todos los ciudadanos, comenzando una época en la cual la Ría  grande y el Estanque de San Antonio de los Portugueses se transformaron en Paseo de Coches. Se colocaron la fuente de los Galápagos y de la Alcachofa, erigiéndose también la fuente del Ángel Caído, obra Ricardo Bellver. En el Campo Grande se edificaron el Palacio de Cristal y el Palacio de Velázquez, obra de ricardo Velázquez Bosco.

El Paseo de la Argentina es conocido popularmente como Paseo de las Estatuas, pues está flanqueada por una serie de ellas dedicadas a los monarcas de España, mandadas realizar para el Palacio Real de Madrid durante el reinado de Fernando VI. Las figuras fueron realizadas por varios autores, bajo la dirección de los escultores de la corte Juan Domingo Oliviero y Felipe de Castro. Llegaron a colocarse en la cornisa del Palacio Real , según algunos grabados de la época, pero a la llegada de Carlos III a Madrid el rey dio orden de retirarlas por considerar al palacio excesivamente ornamentado.

La Puerta de España, entrada a El Retiro,  (1893) es obra de José Uriosto y Velada (1850 - 1909), arquitecto y urbanista que realizó profundas reformas en Madrid, como el ensanche de la Gran Vía.


La Rosaleda es obra de Cecilio Rodriguez, director del Departamento de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Madrid. La Rosaleda de Bagatelle, en el Bois de Boulogne (París) es el modelo a seguir. 







El emplazamiento elegido fue la zona donde se levanta la estatua del Marqués de Salamanca, transladada en 1876, desde su primitiva ubicación en el jardín del Palacio Real en el Paseo de Recoletos. 

La rosaleda se diseñó sobre una base elíptica, limitada por setos recortados de arizónica, la forman una gran variedad de rosas traídas desde los más famosos jardines de Europa. Aunque quedaron totalmente destruidos en la Guerra Civil, en 1941 se plantaron unos 4000 rosales, aunque, y pese a su belleza, falta una ordenación sistemática. Para remediar esta carencia, el 24 de mayo de 1956 se inauguraba una nueva rosaleda en el Parque del Oeste de Madrid, ejecutada con arreglo a un riguroso criterio botánico.

El monumento al Rey Alfonso XII, se encuentra en el centro del parque. En 1902 se convoca a un concurso nacional para construir un monumento a dicho monarca, a iniciativa de la reina madre María Cristina, resultando ganador el arquitecto José Grases Riera con un grandioso proyecto compuesto por una gran columnata con un gran número de esculturas que rodearía a la estatua equestre del rey, inmediata al estanque de bronce y mármol. El monument, financiado por suscripciones, fue inaugurado el 6 de junio de 1922.

La Fuente de la Alcachofa fue diseñada por Ventura Rodriguez y decorada con esculturas por Alfonso Giraldo Bergaz. Fue construida en 1871 y ubicada en las inmediaciones de la Puerta de Atocha , desde donde fue trasladada, en 1880 a su actual emplazamiento en el ángulo sudoeste del estanque. La mayoría de la fuente está realizada en piedra caliza, mientras que la Alcachofa se realizó en granito. Tras la reforma de la Glorieta de Atocha se colocó una reproducción de la original.




En la plaza del mismo nombre se erige desde 1885 la Fuente del Ángel Caído. Consta de una escultura realizada por el madrileño Ricardo Bellver en 1877. Fue fundida en bronce e inspirada en unos versos del Paraíso Perdido (1667) de Milton. El Ángel se encuentra sobre un pedestal de granito, bronce y piedra, diseño del arquitecto Francisco Jareño. En su parte inferior, los caños por donde pasa el agua, representan caras de seres infernales.

La Casita del Pescador es una pequeña edificación recreativa situada en el ángulo noroeste de los jardines. Fue levantada durante el reinado de Fernando VIIa modo de capricho, como los del Palacio Real de Aranjuez. 

El Palacio de Cristal es el edificio más sobresaliente de los jardines. Junto con el lago artificial fue levantado en 1887. Ambos fueron construidos con motivo de la Exposición de las Islas Filipinas, donde se dieron a conocer flores diversas de ese lugar. 

En el lago, a los pies del Palacio de Cristal se pueden encontrar varios ejemplares de ciprés de los pantanos, con la particularidad que tienen sus raíces y parte del tronco sumergidos. El edificio está rodeado de castaños de Indias de envergadura considerable, que acrecientan la atmósfera de romanticismo de principios de siglo.

Más allá de la historia de los Jardines, éstos han sido tomados por los ciudadanos, pasantes, ciclistas y patinadores. Frente al Monumento de Alfonso XII se colocaron todo tipo de tenderetes, titiriteros, echadores de cartas y pequeños grupos de músicos.








miércoles, 21 de diciembre de 2011

Puerta del Sol, Madrid

PUERTA DEL SOL, MADRID



La puerta del Sol es una plaza de Madrid, España, en donde se encuentra, desde 1950 el famoso kilómetro cero de las carreteras españolas. El edificio más antiguo de esta plaza es la Casa de los Correos, y en ella se destaca el reloj de la torre que fue costruido y donado en el siglo XIX por José Rodriguez de Lozada y cuyas camanadas de las 12 de la noche del 31 de diciembre marcan la tradicional toma de las doce uvas por la gran mayoría de los españoles. La Puerta del Sol es un lugar de cita, un lugar de paso entre diversas partes de Madrid.

La historia de la Puerta del Sol representa una parte esencial de la memoria de la Villa de Madrid, no solo por ser un punto de frecuente paso, sino por constituir el centro de gravedad del urbanismo madrileño. La plaza ha ido adquiriendo su carácter de lugar de importancia histórica desde sus inicios, como calle Ancha e impersonal en el siglo XVI hasta las descripciones de los primeros viajeros románticos, las recepciones de reyes, las rebeliones populares y manifestaciones. Ha sido el escenariode los principales acontecimientos de la vida de la ciudad. EN la actualidad es un nudo de comunicaciones, punto de reunión de citas, lugar de celebraciones y comienzo de manifestaciones.

Desde el punto de vista arquitectónico la Puerta del Sol es un espacio ensanchado, de forma oblongo, un punto de convergencia de calles que adquieren el aspecto de plaza a mediados del siglo XIX. La Puerta del Sol ha ido sufriendo diversas obras de mejora urbana a lo largo de su historia, siendo la más importante aquella realizada a mitad del siglo XIX.

La Puerta del Sol ha entusiasmado a diversos escritores desde los comienzos de su historia y muchos de ellos han incluido este espacio en sus obras literarias. Ramón Gómez de la Serna yla Generación del 98 en sus obras madrileñas han descrito el ambiente social de ese centro. Desde Lope de Vega hasta Ramón Gómez de la Fuente las descripciones son frecuentes, quizás por las tertulias literarias en sus famosos Cafés.




La Puerta del Sol fue en sus comienzos uno de los accesosde la cerca que rodeaba Madrid en el siglo XV. Esta cerca recogía en sus perímetros los arrabales medievales que habían ido creciendo extramuros en torno a la muralla cristiana del siglo XII. El nombre de la puerta proviene de un sol que adornaba la entrada por estar colocada la puerta hacia el levante.

Aunque desde lo siglos XVII a XIX la puerta tenía su importancia como lugar lugar de encuentro, no era una plaza definida como la Plaza Mayor y ocupaba la mitad del espacio actual. La Casa del Correo fue construida por el arquitecto francés Jaime Marquet entre 1766 y 1768, la misma fue posteriormente Ministerio de la Gobernación, Dirección General de Seguridad del Estado durante la dictadura franquista, y actualmente es sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Tras la conversión de la Casa de Correos en sede del Ministerio de la Gobernación (1847), se decide derribar algunas casas de la zona para realzar el edificio y darle seguridad. El resultado sería la creación de una gran plaza.

Entre 1857 y 1862 Lucio del Valle, Juan Rivera y José Morer llevan a cabo la reforma de la plaza dándole su fisionomía actual. Para ello mantienen la alineación de la Casa de Correo en uno de los lados y construyen edificios de viviendas con fachadas uniformes definiendo un espacio de forma semicircular.

En 1959 es reformadapor Manuel Herrero Palacios, incorporando en su centro una forma ajardinada y las fuentes. En 1986 los arquitectos Antonio Riviere, Javier Ortega y Antonio González Capitel, introducen una reforma, adquiriendo más importancia la zona peatonal. Las farolas instaladas con motivo de tal remodelación provocaron una gran polémica debido a su diseño moderno. Finalmentefueron sustituidas por las actuales farolas de estilo fernandino.







Entre 2004 y 2009 se realizaron las obras de construcción de un intercambiador de transporte, inaugurado el 27 de junio del 2009 que acerca la red ferroviaria de Cercanías a la estación subterránea de Sol.La estación se ha convertido por sus dimensiones en la más grande del mundo, con 28 metros de profundidad, 207 metros de longitud y 20 metros de ancho. Su vestíbulo tiene 7500 metros cuadtrados. La entrada al intercomunicador, parecida a un inglú, ha vuelto a cambiar la fisionomía de la Puerta del Sol.

El 28 de abril deja de ser el kilómetro cero, éste se reubica en la Puerta de Alcalá.El 15 de Mayo del 2011, tras una manifestación convocada por la plataforma Democracia Real Ya, decenas de manifestantes acamparon en la plaza esa misma noche, sumándose cada día más personas hasta llegar a ser millaresdurante las semanas siguientes, reclamando un cambio político, social y económico en España. La plaza se convierte en el símbolo del Movimiento 15M. El 2 de junio la policía desaloja, de manera violenta a los últimos acampados.

Hitos importantes en esta plaza, aparte de la placa correspondiente al Kilómetro Cero frente a la Casa del Correo, son la Estatua del oso y del Madroño, popular punto de encuentro de los madrileños, erigida en 1967, frente al edificio del Tío pepe, posteriormente trasladada a la boca de la calle Carmen, y reubicada en su lugar original el 25 de septiembre de 2009. Sendas placas en la fachada de la Casa del Correo, dedicado uno a los héroes del levantamiento del 2 de mayo de 1808 y la otra a las víctimas del atentado del 11 de marzo de 2009 y a las personas que colaboraron el día de la catástrofe, la Estatua de Mariblanca, reproducción de una antigua y popular escultura que adornaba la fuente que allí existía y el cartel de neón de los vinos Tío Pepe, creado por Luis Perez Solero.





El último elemento añadido en 1994 es la estatua ecuestre de Carlos III. Para elegir su emplazamiento fue convocado un referendum que tuvo lugar en la propia Puerta del Sol. Es una reproducción en bronce de Miguel Ángel Rodriguez y Eduardo Zancada de la obra de Juan Pascual de Mena que se conservaen la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. El monumento mide nueve metros de altura. Como curiosidad cabe destacar que en él se instaló un dispositivo electrónico para alejar a las palomas que sobre él se posaban continuamente.

A finales del siglo XIX y comienzos del XX, la zona de la Puerta del Sol correspondiente a la Calle Mayor, lugar que ocupa la casa Cordero, en su primera planta era conocido el Gran Bazar de la Unión, lugar donde se vendían objetos a precios fijos. Este Gran Bazar fue el primer gran establecimiento de venta que aría lugar a los grandes almacenes.

A comienzos del siglo XXI, los comercios tradicionales que había en la Puerta del Sol han ido desapareciendo, para dar paso a franquicias, salas de juego, restaurantes de comida rápida y otros establecimientos más impersonales y fríos. Previve, no obstante, la centenaria cafetería-pastelería La Mallorquina, situada entre las manzanas de la calle Mayor y Areal, y también lugar donde se colocan tradicionalmente las loteras. También existió, a finales del siglo XIX, una tienda de caramelos denominada La Pajarita.