miércoles, 9 de mayo de 2012

Plaza Mayor, Madrid



Entre las aportaciones más singulares del urbanismo español a la general historia de la ciudad, se encuentra, sin duda alguna, la Plaza Mayor de ordenada arquitectura. Sus orígenes y definición formal no resultan muy claros hasta los años finales de la Edad Media, siendo desde el siglo XVI una realidad urbana que dio lugar a una serie ininterrumpida de modelos y variantes.

La difícil situación económica y el descenso demográfico que tuvieron lugar en la España de ese siglo impidieron el desarrollo de programas urbanísticos y la fundación de nuevas ciudades. Los ayuntamientos promulgaban ordenanzas municipales que velaban por el ensanche y el alineamiento de las calles, la pavimentación del viario y el saneamiento de alcantarillas. Pero el ennoblecimiento urbano solo alcanzará su plenitud con la apertura, en el corazón del caserío, de la emblemática Plaza Mayor, un espacio público de estructura rectangular y cerrada, con soportales para resguardar de las inclemencias a comerciantes y compradores.

Los nuevos barrios de las ciudades españolas fueron concebidos con un trazado de cuadrícula, tipo urbano, usado en España desde la Edad Media. La Plaza Mayor fue concebida como un espacio regular, destinado a albergar reuniones de carácter popular, a servir de mercado y también a aliviar el problema del alojamiento que sufría por entonces la capital mediante sus cinco pisos de viviendas. Esta función pública es una calidad esencial de las plazas barrocas españolas, que las diferencia del sentido aristocrático o eclesiástico predominante en otros ejemplos europeos. La Calle Mayor adquirió también en esa etapa un gran apogeo, gracias sobre todo al comercio, ya que al igual que la Plaza Mayor poseía en España un carácter totalmente civil, siendo en las plazas y calles marginales donde se levantaban los edificios religiosos.


Los orígenes de la plaza se remontan al siglo XV, cuando en la confluencia de los caminos (hoy en día calles) de Toledo y Atocha, a las afueras de la villa medieval, se celebraban en este sitio, conocido como Plaza de Arrabal, el mercado principal de la villa, construyéndose en esa época una primera casa porticada o lonja, para regular el comercio en la plaza.








En 1580, tras haber trasladado la corte a Madrid, Felipe II encargó el proyecto de remodelacion, en 1581, a Juan de Herrera, comenzándose el derribo de las casas de  manzanas ese mismo año. La construcción del primer edificio de la plaza , la Casa de la Panadería comenzada en 1590 a cargo de Diego Sillero en el solar de la antigua lonja. En 1617 Felipe III encargó la finalización de la obra a Juan Gómez de Mora , quien concluiría la plaza en 1619. 


La Plaza Mayor ha sufrido tres grandes incendios en su historia, el primero de ellos en 1631, encargándose el mismo Juan Gómez de Mora de los trabajos de reconstrucción. El segundo de los incendios ocurrió en 1670, siendo el arquitecto Tomás Román encargado de la reconstrucción. El último de los incendios que arrasó un tercio de la plaza, tuvo lugar en 1790. Se encargó las tareas de reconstrucción a Juan de Villanueva, quien rebajó la altura del casería que rodea la plaza de cinco a tres plantas y cerró las esquinas, habilitando grandes arcadas para su acceso. Las obras de reconstrucción se prolongaron hasta 1854, continuándose, tras la muerte de Villanueva, sus discípulos Antonio López Aguado y Custodio Moreno.


En 1848 se colocó la estatua ecuestre de Felipe III en el centro de la plaza, obra de Juan de Boloniay Pietro Taca. En 1880 se restauró la casa de la Panadería . En 1921 se reformó el caserío, trabajo a cargo de Oriol. En 1935 se realizó otra reforma, llevada a cabo por Fernando García de Mercadal. En los años 60 se realiza una restauración general que la cerró al tráfico rodado y habilitó un aparcamiento subterráneo bajo la plaza. La última de las reformas de la Plaza Mayor, llevada a cabo en 1992, consistió en la decoración mural, obra de Carlos Franco (Casa de Panadería) que represeta personajes mitológicos como la diosa Cibeles.


En la parte superior centrada de la Casa de la Panadería se encuentra labrado en piedra un blasón con las armas de Carlos II. Dada las ausencias de las armas de Portugal, puede deducirse que la realización del escudo es posterior a 1668, fecha en la que la corona española reconoció la independencia de Portugal.








El Arco de Cuchilleros es la más famosa de las nueve puertas de acceso a la Plaza Mayor de Madrid, y está situada en la esquina suroeste de la plaza. La considerable altura de este arco se debe al gran desnivel que existe entre la Plaza Mayor y la Cava de San Miguel.


El Arco de Cuchilleros es obra de Juan de Villanueva, quien, tras en incendio de 1790 cerró completamente la plaza habilitando una serie de arcadas para su acceso. El origen de su nombre está en la calle de Cuchilleros a la que da salida, y en la que antiguamente se ubicaban los talleres del gremio de los cuchilleros, suministrando sus artículos al gremio de los carniceros, afincado dentro de la plaza. En la actualidad, tanto la Plaza Mayor, como el arco y calle de Cuchilleros son un destacado punto turístico de Madrid, donde se encuentran numerosos restaurantes y bares típicos. 


Se trata de una plaza porticada de planta rectangular, de 129 metros de largo por 94 metros de ancho, que está completamente cerrada por edificios de viviendas de tres plantas, con 237 balcones en total que dan a la plaza. Dispone de nueve puertas de acceso, de las cuales la más conocida es la del Arco de Cuchilleros, en la esquina suroeste de la plaza. En el centro del lado norte de la plaza se levanta la Casa de la Panadería y enfrente suyo, en el lado sur la Casa de la Carnicería. En los soportales, sostenidos por pilares de granito, se alojan numerosos comercios de hostelería, por ser un importante punto turístico de Madrid, así como tiendas de coleccionismo, filatelía y numismática.








La estatua ecuestre de Felipe IIIque se encuentra en el centro de la Plaza Mayor fue comenzado por el escultor Juan de Bolonia, y terminado por su discípulo Pietro Taca en 1616. Fue regalado al rey por el entonces Gran Duque de Florencia, estando inicialmente situada en la Casa del Campo.


La Plaza Mayor se convirtió desde sus inicios, no solo en el principal mercado de la villa, tanto en alimentación como de otros géneros (instalándose en sus soportales los principales gremios), sino también en el escenario de numerosos actos públicos como autos de fe, inmortalizando el pintor Francisco Ricci el celebrado en 1680, ejecuciones públicas, colocándose el patíbulo delante del portal de pañeros si la pena era de garrote, frente a la Casa de la Panadería si era de horca, y ante la Casa de la Carnicería si era de cuchillo o de hacha. 


La Plaza Mayor es actualmente un importante punto turístico, visitado por miles de turistas por año. En los locales comerciales ubicados bajo los soportales, abundan los comercios de hostelería, que instalan terrazas junto a los soportales de la plaza. Además es un espacio muy utilizado para festivales, como los conciertos que se ofrecen gratuitamente para los madrileños durante las fiestas de San Isidro. Todos los meses de diciembre se celebra el tradicional mercado navideño, costumbre que se mantiene vigente desde 1680. También se celebran todos los domingos por la mañana el mercado de filatelía y numismática. 







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